El Blu-Ray, el GPS y hasta el teclado se ven amenazados por el rápido avance de la industria.
La tecnología avanza a ritmo de cohete. Nuevos conceptos nacen y mueren en cortos periodos de tiempo. Por ejemplo, en el año 2000, los discos compactos o CD-ROM se encontraban en auge. El DVD apenas tomaba fuerza, tras su aparición en 1998.
En una escala colosal, las ventas de DVD llegaron a 21.200 millones dólares en 2004. Pero, como si se tratase de una montaña rusa, Para 2010, la cifra ya había caído a 6.800 millones de dólares, según Digital Entertaiment Group (DEG). Ese mismo lapso de tiempo, el CD pasó de ser el rey a convertirse en tecnología obsoleta.
Parecía, hasta hace pocos años, que el Blu-Ray, un invento de Sony, era el sucesor natural del DVD y llegaría para quedarse. Sin embargo, el surgimiento de nuevos modelos de visualización de contenidos en línea, liderados por servicios como Netflix y Hulu, han llevado a progresiva caída en las ventas de productos almacenados en discos. El año pasado, el DVD cayó otro 13,6 por ciento según IHS Technology. […]