Aquí continuamos con las exposiciones del 2° Open Hack, Esta vez leeremos Haciendo tus sueños realidad, de Juan Ñahui, quien nos presenta su experiencia en los talleres Hack Space y cómo aprendió a crear con tecnología. Así que ponte cómodo, pon el modo lectura en tu navegador y ¡a leer!

Hola, me llamo Juan Ñahui Pariona, estudio Ingeniería Mecatrónica y tengo 19 años. Primero les voy a hablar sobre mí, quien soy yo y cómo crecí. Yo soy autista y muchos piensan que no soy el tipo de persona que comúnmente es autista, me encanta hablar y por ello estoy aquí. He vivido muchas cosas en el transcurso de mi vida y he venido a enseñarles para que vean cómo es que nosotros pensamos. Voy a hablar qué es lo que pasa en mi cabeza y cuáles son las cosas que veo desde pequeño.

Los dibujos

Wheatfield with Crows, por Van Gogh

Por ejemplo, en esta imagen de Van Goh represento la funcionalidad de mi cerebro, estas cosas que veo, colores, ráfagas de cosas, personas, aves, similitudes, estelas, matices perfectos que adornan un sinfín de cosas que pasan por mi mente. Vivo en tantas cosas que me siento feliz por eso; pero no era feliz hasta que llegué a la madurez, me iba acurrucado en los brazos de mi mamá y el apoyo de los amigos. Pero he crecido, ya soy mayor y pronto me volveré independiente.

Las imágenes de mi cabeza. Juan Nahui.

Esta imagen yo lo dibujé, representa mi cabeza, este cerebro, y los trayectos que he pasado. Hoy quiero contar uno de ellos. Cuando yo tenía 9 años, cuando empecé a tener uso de la razón, pasó algo. Es la experiencia que más resalto mi vida: las voces de mi cabeza. Miren, lo puse de título pero no se nota. Lo que pasa es que cuando yo tenía 9 años empecé a no poder dormir. Yo actualmente vivo con tres voces, una es la de mi conciencia y las otras dos no tienen nombre pero son mis amigos que hasta ahora me acompañan. Sé que todos desde niños tenemos mejores amigos imaginarios. Lo peor pasa cuando llegamos a la pubertad, cuando nos desalineamos de eso.

Cuando yo tenía 9 años no sabía cómo controlar eso, no sabía lo que era porque yo me enteré… mis padres recién me contaron que yo tenía autismo a los 11 años. Me habían ocultado toda la verdad desde los 3 años cuando fue que me habían detectado autismo. “No eres un chico normal”, “demasiado retraído”, “introvertido”, “ensimismado”. Y en esta imagen trato de plasmar todas mis ilusiones, colores, cosas, los videoclips que ofrecen las ventanas de los autobuses al momento de viajar, todas las cosas están plasmadas en esta imagen. Yo soy esa cosa que está en el medio, esa pequeña cosa. Todos colores aturdían mi mente a los 9 años, yo no podía dormir, escuchaba tantas voces que no podía controlarlas hasta en la realidad.

Lo que hacía era despertarme, levantarme sobre la cama y ponerme a leer. El libro que más me hicieron leer era la Biblia, y leí toda la Biblia. Leí el Apocalipsis, toda la Biblia; leí un libro que se llamaba Noé, toda la Biblia. Pero lo curioso es que no creo en Dios y… gracias a leer todas esas cosas y crecer en un ámbito familiar que me daba apoyo y me ayudaba en mis ideales, en mi forma de pensar, es que he crecido.

Mi perro

Les quiero preguntar acerca del valor que tienen los animales. En este gráfico qué dibujado quiero representar a mi perro quien me ha acompañado desde los 7 años hasta los 14, cuando una persona lo mató. Cuando tenía 7 años me regalaron un cachorro y le puse de nombre Balto, no sé si vieron la película, me encantaba leer historietas y le puse ese nombre. Siempre estaba conmigo y era mi mejor amigo, con quien podía hablar. No podía hacer muchas cosas porque le dedicaba tiempo completo a él, hacia las tareas con él, jugaba con él, caminaba con él y así hacía tantas las cosas con él que era mi mejor amigo. Aunque no hablase, yo lo valoraba mucho más que un ser humano. Y hasta ahora lo hago.

Vivo salvando polillas en los autobuses antes de alguien lo mate, vivo cuidando las hormigas de mi casa antes de que se suban a la mesa en la hora de comer. También escucho un montón de cosas. Puedo escuchar en un radio de 10 metros las cosas que se dicen las personas.

Mi perro fue asesinado cuando tenía 14 años y no fui un mes al colegio pues era el único soporte emocional que tenía, con quién había pasado muchas cosas. Sólo digo algo: los animales son el pilar completo antes de que existieran los humanos. Sin los animales no podríamos explicar muchas cosas como humanos.

Juan Ñahui en el 2° Open Hack.  Foto: Oscar Román / Perú Tech

Quiero fijar la vida de mi vida con mi perro, si se dan cuenta en la cola, esta produce una persona. ¿Se imaginan toda la felicidad que te da un cachorro cuando llega casa lo hace moviendo la cola? Yo he crecido de esa manera.

La electrónica.

A los nueve años mi abuelo me empezó a instruir en el mundo de la electrónica. Primero comencé quemando condensadores, yo quería experimentar con eso. La única vez que me han regañado fue por no saber leer la hora en un reloj analógico pues mi cerebro da muchas vueltas, y lo destrocé.

La electrónica lo aprendí de mi abuelo, quien era electricista y ex militar. Me enseñó muchas cosas tenía un montón de cosas, cachivaches y yo crecí con eso. Tenía tinas de juguetes, de aparatos de electrónica, de condensadores con qué jugar, vivir de esa manera.

Las historietas

Las cosas que más resaltó en esa etapa de mi vida son las historietas. Mi mundo imaginario está basado en las historietas, en sus personajes, algunas de las historietas la pasaba mi abuelo. Gracias a ella desarrollé mi imaginación, y ahora vivo feliz porque ya lo he superado. La valentía de los aventureros antes de partir su viaje, luchar contra hormigas gigantes, volar, subir, escalar montañas, sentirse grandes, cumplir sus objetivos, salvar gente, superar misiones… tantas cosas que rondan en mi cabeza.

Historietas de Turok: Son of Stone

Todas esas historietas son el prototipo de lo que soy, a veces introvertido, a veces triste, a veces alegre. El problema es que puedo fingir emociones y eso no me ayuda con mis amigos. No tengo muchos amigos, pero tengo a los mejores amigos.

Las revistas y origamis

Juan Ñahui en el 2° Open Hack. Fotos: Oscar Román / Perú Tech

Quiero leer y hablar sobre esta revista de Expreso donde tenía muchas materias del colegio como biología, química, física. Ojalá que estas revistas volvieran ahora, porque con esto se aprende. Estas eran las figuras que tienen que dibujar a mano y me daba alegría al conseguirlo.

En el colegio me pase la vida haciendo origamis. Y pase por los colegios, con este origami quiero presentar que nosotros somos libres y que podemos hacer las cosas y si nos caemos, podemos levantarnos; eso es de humanos. Quiero representar a la fragilidad que tenemos las personas, más aún las personas especiales quienes vivimos en un mundo propio y queremos hacer tantas cosas pero nos discriminan muchas veces. En realidad somos especiales, tan frágiles como una mariposa, pero podemos volar alto, volar miles de kilómetros y estrellarnos en un lado.

Juan Ñahui en el 2° Open Hack. Fotos: Oscar Román / Perú Tech

Juan Ñahui en el 2° Open Hack. Fotos: Oscar Román / Perú Tech

El Hack Space

Terminé el colegio a los 15 años, ingresé a la UNI (Universidad Nacional de Ingeniería), a estudiar Ingeniería Civil pero nunca fui a clases. Me dediqué a estudiar una carrera técnica, mantenimiento de maquinaria pesada y lo terminé porque me interesaba hacer cosas. Estaba ocupado.

Juan Ñahui en el 2° Open Hack. Foto: Oscar Román / Perú Tech

Ahora cuento mi llegada al Hack Space. Fue hace un año cuando, en un día cualquiera, cuando llegué al auditorio y Álvaro estaba exponiendo, hablando sobre “Hack Space”, de sus amanecidas y que hacían cosas. Fue así que fui y empecé a amanecerme. Me encantaba la idea de conocer nuevos amigos, compartir lo que yo sabía de electrónica y aprender. Mi primera sesión fue con Cristian, quien está a mi costado. Luego me inserte más en el mundo de la electrónica, programación web y un montón de cosas más; son cosas que me encanta, me mantienen ocupado, con mi mente distraída para seguir adelante.

Yo estoy trabajando en un proyecto que se llaman Babas, lo primero que hice fue hacer en la ingeniería inversa, generar el dibujo y hacerlo. Babas nació en un 22, todas las cosas de mi vida suceden en un 22 y no puedo creerlo. Yo nací en un 22 de abril, fui creciendo y creciendo y más y más hasta que terminé. Babas es parte de lo que yo siento en realidad, no es parte de algo que haga por un fin. Muchas veces siento que mi etapa de ansiedad no ha terminado y de repente creo que no terminará, a veces llegó a la desesperación y lo único que me distraigo es haciendo esto.

Cuando piensen en hacer algo, solamente fíjense en cómo empezar, imaginen tantas cosas como puedan, y háganlo realidad. Si quieren motivar personas, primero muestren algo, luego hablen.

Voy a mostrar ahora los pequeños avances que he logrado.

Juan Ñahui en el 2° Open Hack. Foto: Oscar Román / Perú Tech

Y esto es Babas, aún no llega a ser robot porque no tiene autonomía, es un ente mecánico, que tiene motores, un poco de electrónica y programación, pero todavía no es robot. Muchas personas confunden la definición de robot, y muchos “concursos de robótica” en realidad no son de robótica.

Babas en su construcción. Foto cedida por Hack Space.

Foto cedida por Hack Space.

Creé Babas, aquí avanza, lo controlo mediante Android, mueve la cabeza… Y esto es Babas, lo hice para inspirar a los niños sobre la ingeniería electrónica y para vean las cosas que pueden crear con la chatarra y con lo que encuentren en su casa. Me importa eso, que la gente sienta que realmente es capaz de hacer cosas y en el Hack Space aprendí a transmitir esa filosofía, de hacer cosas por el simple hecho de que te gusten.

Y aquí una canción:

Por la oreja de Van Gogh, la sordera de Beethoven,
por los dedos de Picasso y los versos de Espronceda,
vibrando una noche entera con la música de Mozart,
mientras se paran las horas observando a la Maja.

Da Vinci, Miguel Ángel un trazo de perfección,
el camino de Delibes, Neruda y su loco amor,
Einstein sacando la lengua, Newton con la gravedad,
el mundo llama locos a quienes piensan de verdad.

Los vasos de Alan Poe, más llenos que su talento,
en el manicomio, Hölderlin, tormenta de tormento,
Lautrec borracho y solo por Paris a media tarde,
enrejados los versos del pobre Miguel Hernández.

Caladas de Bob Marley, el hambre del maestro Ghandi,
muriendo por el arte como Alejandra Pizarnik,
Sócrates con la cicuta, Larra fue un tiro en la nuca,
perdona no discutas los locos son más los grandes.

Por Dalí, genio y figura, por el humor de Chaplin,
por Martin Tuther King, que siempre creyó en el hombre.
No son nombres sin más, son regalos desde el cielo,
héroes o semidioses, como diría Cohelo.

Giro sobre mí mismo, como haría Galileo,
mientras leo, con asombro, al bipolar de Dickens,
como un choque entre dos mundos, al leer Hemingway,
llámale enfermo si quieres pero, para mí, es el rey.

En un cuadro de Gauguin, partituras de Tchaikovski,
atrévete a juzgarlos por su tara mental,
pero antes recomiendo leer un poco a Tolstói
y con un poco de suerte conocerás la verdad.

Que los locos no están locos son genios incomprendidos,
también llamaron loco a Goya y a Colón,
porque duele el corazón tanto como nuestra vida
por sentirnos diferentes, no hay por qué pedir perdón.

En este puto mundo siempre solos, siempre igual,
si tus horas son pastillas o estás en el hospital.
¿Te sientes diferente? Sonríe, no me llores,
sólo piensa que los locos siempre fuimos mejores.

¡Muchas gracias!

Fotos y artículo: Oscar Román / Perú Tech

El 2° Open Hack fue organizado por Hack Space Perú, Perú Tech y que tuvo el auspicio de la Municipalidad de San Isidro.

Los versos recitados por Ñahui corresponden a la canción Oda a la locura, escrito por Rees y parte del álbum No vengo solo (2013). Escúchalo aquí.

La 2° imagen, Las voces de mi cabeza, y la última foto son de Juan Ñahui y fueron cedidas por Hack Space Perú.

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